Samsung ha reforzado su compromiso con la protección del usuario al presentar una serie de funciones antirrobo mejoradas disponibles en sus dispositivos Galaxy. Esta iniciativa surge como respuesta al incremento global de robos de teléfonos móviles y busca ofrecer una solución integral para que los usuarios puedan mantener sus datos seguros y conservar el control sobre sus dispositivos incluso en situaciones de alto riesgo.
Con la llegada de One UI 7, la compañía introduce actualizaciones significativas que superan las medidas estándar de seguridad de Android. Estas mejoras comenzaron con el lanzamiento de la serie Galaxy S25 en febrero y ahora se extenderán progresivamente a más modelos a lo largo del año. Entre las funciones destacadas se encuentra la nueva “Protección contra robo”, un conjunto de herramientas diseñadas para actuar tanto en circunstancias habituales como en escenarios complejos donde las credenciales podrían estar comprometidas.
Las funciones actualizadas incluyen el Bloqueo de Detección de robo, que aprovecha el aprendizaje automático para reconocer movimientos sospechosos como los arrebatos y bloquear inmediatamente la pantalla. Asimismo, el Bloqueo de dispositivo sin conexión asegura que el equipo quede protegido incluso si se desconecta de la red durante periodos prolongados. Otra característica importante es el Bloqueo remoto, que permite a los usuarios cerrar su dispositivo robado mediante un número de teléfono y un paso de verificación, brindando además opciones adicionales para recuperar el control.
La gran novedad es la función Comprobación de Identidad, que exige autenticación biométrica en lugares desconocidos antes de realizar cambios en la configuración sensible. Este nivel extra de seguridad evita manipulaciones si el PIN ha sido expuesto. A esto se suma el Retraso de seguridad, que impone un margen de una hora para cambios en los datos biométricos, dándole al usuario tiempo valioso para actuar desde otro dispositivo conectado.
Estas nuevas funciones ya están disponibles en modelos como Galaxy S24, Z Fold6, Z Flip6, Z Fold5, Z Flip5, S23 y S22, y se prevé que lleguen a más dispositivos en el futuro. Más que simples actualizaciones, representan un avance importante hacia una experiencia móvil más segura y confiable.
Además de las medidas automáticas, Samsung recuerda a los usuarios cómo pueden actuar si pierden o les roban su dispositivo. A través de Samsung Find, se puede bloquear el teléfono de forma remota, crear un PIN de desbloqueo, mostrar un mensaje en pantalla y añadir un contacto de emergencia. Si el dispositivo se recupera, bastará con usar el PIN creado para acceder nuevamente. En casos extremos, la opción de borrar datos permite eliminar permanentemente toda la información, incluido Samsung Pay, aunque esto también implica que el dispositivo no podrá seguir siendo rastreado.
Por otro lado, se recomienda cambiar inmediatamente las contraseñas de las cuentas Samsung y Google para evitar accesos no autorizados. La herramienta Find My Device de Google sigue siendo un recurso complementario que permite bloquear, borrar o hacer sonar el dispositivo, además de mostrar su última ubicación conocida en un mapa.
El ecosistema Galaxy también facilita la localización de otros dispositivos como relojes y auriculares. Con un Galaxy Watch, por ejemplo, es posible activar la función “Find My Phone” para hacerlo sonar, mientras que la app Galaxy Wearable ofrece opciones para rastrear relojes y audífonos mediante sonidos y vibraciones.
Samsung sugiere, además, denunciar el robo o la pérdida a la policía y al proveedor de red móvil, así como considerar la contratación de seguros que cubran estos incidentes. La empresa ofrece planes de protección adicionales para reforzar la seguridad de sus dispositivos.









