LIMA, febrero de 2026. En la era actual, la información corporativa posee un valor equivalente a los activos físicos, consolidando a los seguros cibernéticos como una herramienta de protección indispensable. No obstante, la vulnerabilidad en el mercado local es alta. Según datos de Marsh McLennan, menos de 100 empresas en el país poseen una póliza de riesgo digital, a pesar de que en 2024 se registraron aproximadamente 467,000 ciberataques diarios a nivel global. Para DIMA, estas soluciones proporcionan un respaldo financiero y operativo que complementa las defensas tecnológicas tradicionales.
¿Qué cubre un seguro cibernético integral?
Estas pólizas están diseñadas para mitigar el impacto de brechas de datos, ataques de ransomware e interrupciones del negocio. Tanto el manejo de crisis como los servicios forenses de investigación forman parte de las coberturas esenciales. Es más, la protección suele extenderse a los siguientes elementos:
- Defensa legal: Cobertura de costos asociados a procesos judiciales derivados de incidentes.
- Recuperación de activos: Restauración de datos perdidos y compensación por fraudes electrónicos.
- Gestión de reputación: Gastos destinados a relaciones públicas para contener el impacto de una filtración.
¿Cuáles son los requisitos para acceder a esta cobertura?
La adopción de un seguro comienza con una evaluación profunda de la postura digital de la organización. Las aseguradoras exigen controles básicos como la autenticación multifactor y planes de respaldo actualizados. Luis Ladera, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA, enfatiza que las empresas deben implementar programas de concientización para empleados y auditorías regulares para disminuir su exposición. «La seguridad cibernética no es universal; cada empresa tiene un perfil de riesgo distinto, y la póliza debe adaptarse a esa realidad», añade Ladera.
¿Por qué es una pieza clave para la estrategia empresarial?
Contar con este instrumento no únicamente protege los activos, sino que también fortalece la confianza de aliados y clientes. En un entorno donde las amenazas aumentan en sofisticación, integrar la gestión de riesgos en la estrategia corporativa asegura la continuidad operativa ante una eventual vulneración. “Contar con un seguro cibernético adecuado no es ya un lujo, sino una pieza fundamental de la estrategia de continuidad y resiliencia empresarial”, finaliza el vocero de DIMA.
La experiencia de más de 40 años de DIMA en soluciones de TI permite acompañar a las organizaciones en sus iniciativas de ciberseguridad y cloud. Al fomentar una cultura de prevención, la empresa no solo se resguarda financieramente, sino que garantiza una respuesta rápida y eficaz. La digitalización de los negocios exige hoy una visión que combine tecnología de punta con una capa sólida de protección ante incidentes críticos.









