Zero Trust en el Perú: organizaciones enfrentan riesgos por implementaciones incompletas
El panorama de la ciberseguridad en el país registra niveles de alerta críticos. Durante la primera mitad de 2025, se contabilizaron más de 748 millones de intentos de ciberataques en territorio peruano, según datos de FortiGuard Labs. Ante esta constante, el modelo Zero Trust se ha posicionado como una estrategia imperativa para restringir el acceso a usuarios y dispositivos bajo el principio de «no confiar nunca por defecto». Sin embargo, DIMA advierte que existe una brecha significativa entre la intención de adoptar este esquema y la efectividad real de su ejecución operativa.
¿Qué es el modelo Zero Trust y cómo funciona?
Este enfoque restringe la visibilidad de la red a lo estrictamente necesario mediante la microsegmentación y políticas basadas en el contexto de uso. Si bien el 81 % de las compañías globales ha iniciado algún nivel de adopción, apenas el 25 % considera que su implementación cumple íntegramente con los principios del modelo. Luis Ladera, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA, afirma que declarar la adopción de esta tecnología es insuficiente si no existe una reestructuración de los procesos de gobernanza de datos y gestión de identidades.
¿Cuáles son los errores más comunes en su aplicación?
La implementación eficaz de esta estrategia técnica enfrenta diversos obstáculos estructurales:
- Fragmentación tecnológica: El uso de soluciones de seguridad aisladas y sin integración central diluye la eficacia de los controles aplicados.
- Visión de producto: Adquirir herramientas de autenticación multifactor sin redefinir las políticas corporativas limita el alcance del modelo.
- Déficit de talento: La falta de personal especializado en ciberseguridad estratégica deriva en implementaciones mal integradas.
- Infraestructura obsoleta: Los sistemas antiguos o «legacy» suelen carecer de capacidades avanzadas para la verificación continua de accesos.
- Falta de gobernanza: La ausencia de una clasificación adecuada de activos críticos impide establecer controles estrictos y dinámicos.
¿Qué resultados ofrece una implementación integral de Zero Trust?
Cuando el sistema se aplica de manera correcta, los beneficios para la organización son tangibles y contundentes. Investigaciones de ZipDo Education indican que hasta el 87 % de las empresas que aplican Zero Trust integralmente logran reducir de forma significativa sus incidentes de seguridad. Además de la prevención, este modelo acelera los tiempos de detección y respuesta ante amenazas sofisticadas.
¿Cómo debe evolucionar la seguridad en la economía digital?
El desafío actual no radica en la decisión de adoptar el modelo, sino en cómo hacerlo con eficacia estratégica. Para que el esquema funcione, se requiere una transformación que integre la visión de negocio con la cultura organizacional. Tanto el sector público como el privado deben lograr que la seguridad deje de ser un componente reactivo y pase a ser un habilitador de confianza. DIMA, integrador con más de 40 años de trayectoria, enfatiza que el soporte técnico y el diseño de soluciones confiables son ejes clave para el crecimiento a largo plazo en el entorno digital.









