La temporada navideña vuelve a situarse como uno de los momentos de mayor riesgo para los compradores digitales, con millones de intentos de fraude orientados a robar información personal y financiera. Entre enero y octubre de 2025 se bloquearon 6,394,854 intentos de phishing que imitaban tiendas en línea, bancos y sistemas de pago, de los cuales casi la mitad estuvo dirigida de forma directa a personas que compraban por internet.
La alerta fue emitida por Kaspersky a partir de datos de su red de monitoreo global, que muestra cómo los ciberdelincuentes concentran esfuerzos en los periodos de mayor actividad comercial. Durante noviembre, mes en el que muchos usuarios adelantan compras de Navidad, se detectaron 146,535 correos de spam asociados a ventas estacionales, varios de ellos reutilizando plantillas y mensajes de campañas previas.
Promociones falsas y marcas imitadas
Una de las tácticas más recurrentes consiste en replicar la apariencia de grandes tiendas y eventos comerciales conocidos. En noviembre se identificaron miles de correos vinculados a supuestas promociones del Single’s Day, posteriormente adaptadas como ofertas navideñas, que dirigían a páginas fraudulentas diseñadas para recolectar datos de pago.
El abuso no se limitó al comercio electrónico tradicional. A lo largo de 2025 se registraron cientos de miles de intentos relacionados con plataformas de entretenimiento por suscripción, frecuentemente disfrazados de accesos especiales, renovaciones de cuenta o descuentos exclusivos. Estas campañas aprovechan la familiaridad del usuario con servicios de uso cotidiano para aumentar la tasa de éxito del engaño.
Videojuegos y malware, un frente adicional
El panorama de amenazas también incluyó la suplantación de plataformas de videojuegos y comunidades digitales. Más de dos millones de intentos de phishing se hicieron pasar por servicios asociados al gaming, mientras que los intentos de infección con malware camuflado como software relacionado con videojuegos superaron ampliamente los registros del año anterior.
Este tipo de ataques se apoya en la actividad constante de los usuarios y en el hecho de que muchas cuentas mantienen métodos de pago guardados. Un solo error puede permitir el acceso a múltiples servicios, ampliando el impacto del fraude más allá de una compra puntual.
El valor de la información robada
Los riesgos para los consumidores no se reducen a perder dinero en una transacción falsa. Los datos obtenidos —credenciales de acceso, direcciones, teléfonos y, sobre todo, información financiera— pueden utilizarse para compras no autorizadas, accesos a otras cuentas o reventa en mercados clandestinos.
Durante Navidad, este proceso se ve facilitado por el incremento natural del gasto y la saturación de notificaciones legítimas. Las víctimas suelen tardar más en detectar movimientos irregulares, lo que otorga a los atacantes un margen mayor para operar con discreción.
Además, los delincuentes diversifican canales y servicios, combinando comercio electrónico, entretenimiento y plataformas de comunicación. Esta convergencia incrementa la probabilidad de que un mismo usuario exponga información sensible en distintos frentes sin advertirlo.
Ecosistemas de fraude cada vez más sofisticados
“Las cifras que observamos este año evidencian una madurez preocupante en las tácticas de los atacantes. No solo crecen los volúmenes, sino que también aumenta la capacidad de los delincuentes para integrarse en los patrones de comportamiento de los usuarios”, aseguró Fabio Assolini, director del Equipo Global de Investigación y Análisis para América Latina de Kaspersky. Según explicó, las campañas replican experiencias familiares y coherentes con el periodo festivo, lo que dificulta su identificación.
El especialista añadió que ya no se trata de incidentes aislados, sino de ecosistemas de fraude que conectan compras, entretenimiento y comunicación para maximizar resultados.
Recomendaciones básicas para comprar con mayor seguridad
Los expertos en ciberseguridad aconsejan extremar precauciones durante las compras navideñas. Entre las medidas más importantes se encuentran evitar abrir enlaces o archivos de remitentes desconocidos, verificar cuidadosamente la dirección web antes de ingresar datos y buscar referencias cuando se compra en tiendas poco conocidas.
También recomiendan apoyarse en soluciones de seguridad que alerten sobre sitios sospechosos y bloqueen intentos de robo de información, como una capa adicional de protección frente a engaños cada vez más elaborados.
En un escenario donde el comercio digital continúa creciendo, la temporada navideña se confirma como un periodo crítico. Mantener hábitos de verificación y cautela se vuelve clave para reducir el impacto de fraudes que, año tras año, se adaptan con mayor precisión al comportamiento de los usuarios.









