La mitad de las organizaciones en Perú señala la escasez de especialistas en ciberseguridad como la principal barrera para modernizar sus operaciones informáticas. Esta falta de talento evidencia una brecha entre la intención de fortalecer la protección digital y la capacidad real de convertir las inversiones tecnológicas en resultados efectivos. El problema surge en un contexto donde el 40% de las empresas planea adoptar soluciones XDR en los próximos 12 meses y un 54% pretende aumentar sus presupuestos en herramientas de detección de amenazas. Sin embargo, un 39% reporta falta de experiencia interna para implementar estas herramientas, mientras que un 22% afirma que sus equipos de seguridad son demasiado pequeños para responder a las demandas operativas actuales.
«El verdadero desafío no es incorporar más herramientas, sino asegurarse de que la organización tenga la capacidad para aprovecharlas. La ciberseguridad se está volviendo cada vez más especializada y, al mismo tiempo, los equipos deben responder a un volumen creciente de amenazas, alertas y decisiones críticas. Cuando esa presión recae sobre grupos pequeños o con brechas de conocimiento, la tecnología por sí sola no resuelve el problema. Las empresas necesitan pensar la modernización de su seguridad como una combinación de tecnología, talento y procesos, porque es esa integración la que finalmente determina qué tan rápido pueden detectar un ataque, entenderlo y contenerlo antes de que afecte al negocio», asegura Claudio Martinelli, Director de Kaspersky para Américas.
¿Por qué aumentan las dificultades para contener los ataques informáticos?
El déficit de profesionales calificados coincide con un escenario de agresiones digitales más frecuentes y complejas en el mercado local. Datos del estudio CISO Survey indican que el 82% de las compañías observó un incremento en el volumen de incidentes durante los últimos dos años, mientras que un 74% sostiene que estos ataques alcanzaron mayor sofisticación. Esta realidad incrementa las exigencias de monitoreo continuo y exige personal altamente capacitado para ejecutar respuestas inmediatas.
Las actividades que absorben la mayor cantidad de tiempo de los departamentos de protección son el análisis de la causa raíz de los incidentes (48%) y la identificación de amenazas en tiempo real (44%). Al mantener equipos reducidos concentrados en resolver alertas diarias y tareas mecánicas, las organizaciones descuidan aspectos estratégicos como la capacitación continua, la planificación preventiva y la evolución de la arquitectura de defensa corporativa.
¿Qué medidas permiten mitigar la brecha de talento en las organizaciones?
Superar las limitaciones de personal requiere una estrategia integral que trascienda la simple contratación de nuevos perfiles. Para la firma especializada Kaspersky, la solución demanda combinar el desarrollo de habilidades internas, la automatización de procesos operacionales y la integración de soporte externo especializado.
«Cerrar la brecha de talento no significa únicamente contratar más especialistas, algo que además puede ser difícil en un mercado con tanta demanda. También implica desarrollar las capacidades de quienes ya forman parte de la organización, automatizar tareas que consumen tiempo y apoyarse en conocimiento externo cuando la operación lo requiera. El objetivo debe ser liberar a los equipos de actividades repetitivas para que puedan concentrarse en decisiones de mayor valor, como anticipar riesgos, investigar incidentes complejos y fortalecer la estrategia de seguridad. Las organizaciones que logren ese equilibrio estarán mejor preparadas para crecer sin que la complejidad de su entorno digital crezca más rápido que su capacidad para protegerlo», concluye Claudio Martinelli.
Aparte de la adopción tecnológica, las recomendaciones operativas clave incluyen:
- Invertir en capacitación técnica especializada: Fortalecer las competencias del personal interno mediante certificaciones como Kaspersky Expert Training reduce la dependencia de contrataciones externas y prepara a los analistas para gestionar incidentes complejos.
- Automatizar procesos repetitivos: Implementar tecnologías XDR y SOAR permite correlacionar alertas e integrar fuentes de datos de forma automática, liberando tiempo operativo para que los especialistas tomen decisiones críticas.
- Integrar servicios gestionados externos: Recurrir a proveedores de servicios de seguridad administrados (MSSP) o soluciones de detección y respuesta gestionada (MDR) permite ampliar la capacidad de supervisión sin incrementar de inmediato la planilla.
¿Existe intención de invertir en capital humano en el mercado peruano?
Las organizaciones en el país comienzan a reconocer que la evolución de la ciberseguridad no depende únicamente de la infraestructura técnica, sino también del factor humano. El reporte revela que el 48% de las empresas proyecta invertir en capacitaciones específicas para su personal de defensa durante los próximos 12 a 18 meses. Esta cifra se equipara al 54% de entidades que planea elevar sus compras en herramientas de detección de amenazas, consolidando una visión más equilibrada entre tecnología y talento especializado.






