Un equipo de cuatro estudiantes de la Universidad Continental desarrolló a Monty, un robot interactivo diseñado para acompañar y guiar a niños desde los 6 años en la enseñanza de los números. La propuesta se fundamenta en el aprendizaje activo y el desarrollo cognitivo, respetando el ritmo individual de cada alumno. Aparte de incentivar la atención, el razonamiento lógico y la memoria, la estructura física del dispositivo permite realizar movimientos de brazos y desplazarse mediante ruedas integradas en sus patas.
La interacción directa mediante tecnología inalámbrica permite plantear dinámicas donde el pequeño robot procesa preguntas y propone soluciones prácticas. Por ejemplo, ante la consulta sobre cuánto es dos más uno, la herramienta responde formulando un problema cotidiano de adición con caramelos. “Al brindar retroalimentación inmediata y un ambiente de aprendizaje libre de juicios, Monty contribuye a fortalecer la motivación, la confianza y la autoestima académica de los niños”, afirman los creadores.
¿Qué tecnologías integran la estructura del dispositivo interactivo?
La iniciativa fue gestada por Daniel Ordoñez, estudiante de Ingeniería Mecatrónica, junto a Melitza Cabrera, Xiomara Córdova y Briggthe Malpartida, de la carrera de Psicología de la Universidad Continental, dentro del programa Fellowship. En el aspecto físico, la estructura se fabricó mediante impresión 3D, utilizando la plataforma Autodesk Fusion 360 para el diseño mecánico y la integración de módulos. El sistema electrónico opera sobre la plataforma ESP32-S3 programada en ESP-IDF, e incluye una batería recargable por puerto USB-C.
Para lograr una comunicación fluida, el hardware integra inteligencia artificial avanzada con ChatGPT 5, lo que facilita sostener conversaciones naturales y guiar los procesos educativos. “También incorpora conectividad Wi-Fi, una pantalla TFT ST7789 para mostrar expresiones e información visual, un micrófono digital INMP441 para reconocer la voz del usuario, un amplificador MAX98357A con parlante para la interacción por voz, servomotores que le permiten realizar movimientos y un sensor táctil para iniciar la comunicación”, sostiene Daniel Ordoñez, uno de los estudiantes creadores.
¿De dónde proviene el nombre y qué complementos didácticos incluye?
La denominación de este desarrollo proviene de la metodología Montessori, un enfoque pedagógico centrado en la independencia, el autoaprendizaje y la exploración libre de materiales didácticos. La propuesta no abarca únicamente al dispositivo electrónico; también incluye una caja colorida con diversos juegos matemáticos, impresa en 3D en los Laboratorios de Fabricación Digital de la Universidad Continental. Esta combinación de elementos digitales y tangibles permite que el estudiante manipule recursos físicos mientras recibe la guía del asistente virtual.
¿Cómo responde el diseño a las pruebas en aulas escolares?
El proyecto acumuló evaluaciones en entornos educativos reales, realizando pruebas piloto con estudiantes de las instituciones educativas Ágora, en Chanchamayo, y Maryam School, en el distrito de Chilca (Huancayo). Durante estas visitas de campo, la retroalimentación directa de los escolares permitió realizar mejoras en el diseño original. “Fue en estas visitas que los niños nos sugirieron darle más vida con movimientos de manos y que tenga ruedas para que pueda movilizarse”, recuerdan los autores de la iniciativa.
¿De qué manera busca reducir la brecha tecnológica en la educación?
Aparte de funcionar como un recurso didáctico, el proyecto persigue un fin social al orientarse hacia instituciones educativas con escaso acceso a herramientas digitales. La meta del equipo interdisciplinario es llevar esta solución a las zonas más alejadas y con mayores necesidades del país, sirviendo como un instrumento complementario para la labor docente en el aula.
“Con Monty, queremos sumarnos a las iniciativas para cerrar brechas. Muchas instituciones educativas no manejan mucho la tecnología en sus procesos de aprendizaje. No hay mucha tecnología de punta y los docentes no siempre están muy capacitados en IA. Monty no es un reemplazo del docente, sino un apoyo. La idea es llevarlo a las zonas más alejadas y necesitadas”, concluye Daniel Ordóñez, representante de la Universidad Continental.









